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Tres maneras de poner fin al dolor menstrual

 

El dolor menstrual, ese dolorcillo… mejor dicho, esa punzada en la panza como si fuera un martillo retorciéndose en tus entrañas dispuesto a que en este día y en al menos los tres siguientes no puedas hacer nada más que sufrir ese dolor insufrible.

Por si acaso, puede ir acompañada de un buen dolor de cabeza, vista nublosa y vómitos, para hacer el día redondo en tu cama sin poder quedar con quien habías quedado justo ese día…

Te sientes así cuando te viene la regla?

Muchas de nosotras tenemos en la cabeza la idea de que los días de la regla tienen que ser días normalmente duros. Asociamos la regla al dolor y a algo que mejor que pase rápido. La mente colectiva tiene esa imagen, ese recuerdo y esa vivencia instalada, de modo que, es fácil que cuando tu cuerpo experimente el más mínimo dolor o sensación extraña, aparezca una emoción que puede variar des de desprecio a asco o irritabilidad.

La regla es el resultado mensual de la preparación del cuerpo para alimentar un embrión. Cuando no ha habido fecundación, todo este alimento, reunido en el tejido endometrial, sale junto con sangre, y lo llamamos menstruación.

Cuando sentimos desprecio por la sangre menstrual, ésta es la señal que estamos mandando al cuerpo, desprecio hacia sus funciones, sus esfuerzos y su poder.

Cuando sentimos dolor, estamos sintiendo las contracciones del útero, el movimiento natural que hace este especial órgano para liberar el tejido endometrial generado, o para dejar paso a un bebé, en otro momento de la vida.

La primera forma y más natural de aliviar el dolor es NO IR EN CONTRA de tu propio cuerpo.

Por desgracia, la mayoría de nosotras seguimos el ritmo frenético de la sociedad «moderna», siguiendo y siguiendo normalmente como si en nuestro cuerpo no pasara nada. ¡Y sí pasa! ¡Tu cuerpo se está renovando y esto le supone un desgaste adicional! Deténte a escuchar tu útero, conecta con él, pídele que te indique qué necesita, ¡te sorprenderás de sus respuestas!

Si has conectado con tu útero y aun así sigues sintiendo un fuerte dolor cuando menstruas, puedes probar con la DIGITOPUNTURA, una rama de la medicina china sin agujas. El Sayinjiao es un punto situado cuatro dedos por encima de la parte interna tobillo, que corresponde al meridiano del bazo.

Regálate un ligero masaje en las dos piernas con pequeños movimientos circulares o bien toquecitos repitiéndo la operación al menos durante un mes, 10 minutos como mínimo en cada sesión. El número de sesiones puedes escogerlo tu misma, según tu interés en ti. De éste modo reequilibrarás energéticamente las dolencias relacionadas con el bajo vientre, la fatiga mental y por supuesto, el dolor menstrual.

Si aún así sigues sintiendo dolor, sírvete de las PLANTAS MEDICINALES para nutrir tu sistema reproductor y regularizar sus funciones a nivel fisiológico.

Prepárate una infusión de:

– raíz de angélica (Angelica arcangelica)

– hojas y sumidades floridas de artemisa (Artemisia Vulgaris)

– flores de caléndula (Calendula officinalis)

Si tu regla además es muy abundante puedes sumarle unas flores y sumidades floridas de milenrama (Aquilea milefolium)

Toma una cucharada sopera de planta seca o tres de fresca en un litro de agua, hirviendo solamente la raíz, y toma tres tazas durante el día. En poco tiempo conseguirás un alivio del dolor, la hinchazón, el vómito, el dolor de cabeza y los cólicos.

¡DISFRUTA DE TU MENSTRUACIÓN!

Para consultas específicas ponte en contacto aquí

Este artículo ha sido escrito especialmente para REGLA FANZINE, la nueva revista sobre la regla que puedes comprar en el siguente enlace: http://www.reglafanzine.bigcartel.com/product/ovulo-n-1
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