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Empezando la maternidad

¿Te estás planteando ser mamá? ¡Enhorabuena! Para muchas mujeres este no es un planteamiento fácil, pues desde que surge la idea en ti se dispara el piloto mamá en tu cuerpo, empiezan a surgir las dudas, empiezas a pensar de otra manera, tu cuerpo se prepara, comienza tu transición. ¡Sí, ya, desde el mismo momento en que te proyectas como mamá!

Si deseas ser mamá y estas planificando un embarazo sano y consciente, te propongo que empieces tu embarazo antes del embarazo, con las siguentes cuestiones, para que sepas desde donde empiezas y cuáles van a ser tus dificultades y las puedas convertir en puntos fuertes que beneficien tu gestación, tu parto y la salud física y emocional de tu bebé y tuya.

De modo que antes de empezar, puedes pararte y observar….

– ¿Qué necesidad voy a cubrir con la maternidad? Echa un vistazo a tu mente y a tus sentimientos y aprovecha cuando menstrues para saber si tu cuerpo, tu mente y tu espíritu desean acompañar a otra personita o bien estas buscando cumplir expectativas de otros, satisfacer deseos ajenos o simplemente hacer lo que se supone que debes hacer. Sé sincera contigo misma. No vas a ser mejor o más mujer por ser o no mamá.

– ¿Cuál es mi estado psicológico? Empezar un embarazo en un periodo de depresión no va a beneficiar ni a la madre ni al bebé ni a las personas que estan a su alrededor. Durante el embarazo van a suceder una serie de cambios hormonales que van a hacer aún más complicadas tus emociones. Asegúrate de que realmente tu cuerpo emocional está preparado para la maternidad.

– ¿Cuál es mi actitud hacia la maternidad? Cuestiones como por ejemplo «qué va a suponer para mi libertad el hecho de ser madre», «cómo va a ser a partir de ahora mi vida laboral y social» o «qué papel voy a desempeñar a partir de ahora en el hogar» son dudas que en efecto, nos asaltan a todas las mujeres en algun momento de la gestación, però es importante saber y tomar consciencia de cuando estas preguntas asaltan de tal manera que llegan a perjudicar el embarazo y la salud de la madre y del bebé.

– ¿Soy feliz en la relación con mi pareja? Revisa la relación con tu pareja. Gestar y criar un bebé es una de las etapas más vulnerables de la mujer. Asegúrate de que te acompaña quien realmente quieres que te acompañe. Si hay pequeñas cosas que resolver, lo más problable es que se agranden durante el embarazo o la crianza, ¡resuélvelas antes!

– ¿En qué estado se encuentra la relación con mi madre? Lo que sientes hacia tu madre y cómo la percibes como persona va a influenciar directamente en tu percepción y actitud hacia la maternidad y el parto, así como en la actitud de tu hijo hacia ti. Recuerda que vas a ser su mayor ejemplo de hijo, junto con el de tu pareja.

– ¿Cuánto café estoy consumiendo? ¿Tomo azúcar a diario? ¿Con qué regularidad bebo alcohol? ¿Fumo? ¡Ojo con las adicciones! Si tu respuesta es sí a diario a alguna de las tres, te recomiendo que hagas la desintoxicación de la droga antes de embarazarte. De lo contrario es posible que dificulte tu fertilidad y también la gestación óptima de tu futuro bebé.

– ¿Vives en el espacio donde quieres vivir cuando tengas a tu bebé? Si no es así te recomiendo que busques el espacio que necesitas antes del embarazo, especialmente si vas a cambiar de ciudad. Un traslado puede representar un factor de estrés que, dependiendo de cada mujer puede resultar perjudicial para el bebé. Si eres de las que se altera facilmente presta especial atención a esta cuestión.

– ¿Vives con estrés? Identificar el estrés antes del embarazo facilitará la conexión contigo misma y con tu bebé, además te ayudará a saber desde donde empiezas y si es necesario que incrementes la precaución. En el caso de que tu respuesta sea afirmativa puedes empezar a tomar clases de meditación para el embarazo o yoga, que además beneficiarán tu salud física.

– ¿Te alimentas con una dieta adecuada? Si nunca has prestado atención a la función que cumplen los alimentos que ingieres, quizás es el momento de hacerlo. Mantener una dieta equilibrada que te aporte todos los nutrientes que necesitas es imprescindible para una buena gestación, incluso para lograr el embarazo.

El hecho de no plantearte estas cuestiones no significa que tu embarazo y parto vayan a ir mal, ni tampoco que tu bebé vaya tener nada malo. Simplemente son propuestas para facilitar la transición a la maternidad y contribuir a la salud emocional de la mujer, con grandes beneficios para el bebé.

¡Feliz Día de la Madre!
2 comentarios
  1. Caro
    Caro Dice:

    Acabo de ser mamá por segunda vez. Es muy real que hay que plantearse todo lo que propones y que es un graaaan cambio, un antes.y un después sin retorno. Y hay que estar preparado para que no nos desborde.luego. excelente tu aporte. Lo comparto

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    • naturalezafemenina
      naturalezafemenina Dice:

      ¡Enhorabuena! Con dos la aventura toma otras formas aún más profundas… suerte que muchas ya hemos aprendido a respirar
      Es verdad, cuando simplemente tomamos consciencia de hacia donde vamos, nos damos el espacio para ser mamás y para sentirnos mujeres dentro del nuevo rol, todo cambia y entonces los momentos de desesperación pueden convertirse en momentos de gran crecimiento personal.
      Otras formas de tomar consciencia que pueden ser de gran ayuda son las fiestas de transición a la maternidad. Estamos tan acostumbradas a pasar de una cosa a la otra sin pensar ni darle un espacio a la mente para parar y tomar consciencia que dedicarle un día a este antiguo ritual de transición puede resultar muy bueno para la salud emocional.
      ¡Que disfrutes de tus pequeños regalos!

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