Querida Valentina…

Esta semana estaba preparando un post para agosto sobre la menarquía, y no tenía nada claro como enfocarlo… hasta ayer, que recibí un mensaje de una amiga, diciéndome que su hija había tenido su primera menstruación. Al contarme como estaba la joven entendí a quién y cómo tenía que dirigirse este post. Así que ésta es una carta, inspirada por una joven catalana, que adelanta unos días el post de agosto, esperando que Valentina reciba de mi la misma inspiración que recibí yo de ella. Gracias Valentina!

Querida Valentina,

No te voy a pedir que no te asustes, tienes todo el derecho a estar asustada, aún así, sí te voy a pedir que te relajes, porque acabas de emprender un camino mágico en espiral que te llevará hasta lo más profundo de tu ser, y esto, hay que saborearlo, con calma, día tras día, mes a mes, año a año. De lo contrario te vas a perder lo mejor de ti misma, tu ciclo de la vida.

Querida Valentina, tu cuerpo ya echó las alas para un crecimiento y conocimiento de ti misma que no te puedes ni imaginar, pero tranquila, lo vas a ir experimentando, poco a poco, cuando tu decidas, como tu decidas.

Ahora todos los óvulos con los que naciste se acaban de despertar y van a ir madurando mes a mes ofreciéndote el regalo de la libertad, el poder, la intuición y la feminidad. ¿Usaste alguna vez la intuición? Este es uno de los más grandes regalos que te ofrecerá el ciclo de la vida. Pero presta atención a todo momento, hay más sorpresas agradables para ti.

Querida Valentina, aunque no seas todavía consciente del todo, has adquirido la consciencia de la Luna, de la bella y hermosa Luna cíclica, abuela de todas y maestra de ti misma, que con su ir y venir y con su luz y oscuridad te enseñará a amar todas las partes de tu ser, a dejar morir aquellas que no necesites y a crear y hacer crecer aquellas que desees. Junto a ella podrás aprender de tus pensamientos, de tus humores y tus rabietas, de tus juegos, y también de tus amores.

Fíjate en la Luna nueva, la Luna oscura, la Luna de reposo, de tranquilidad y de reflexión, ésta es tu menstruación. A partir de hoy, obsérvala con detenimiento, pues ella te conectará con el todo y te enseñará el poder que tienes dentro de ti.

Cuando acabe la Luna nueva, aparecerá la Luna creciente, tu camino a la ovulación. Tu cuerpo se llenará de dinamismo y de acción, aprovéchalo para hacer lo que quieras, tu mente te lo permitirá y tu cuerpo responderá.

Llegará un momento en este camino, que te encontrarás con la Luna llena, la alegría de amar y dar a los demás, de estar con tu mamá, de expandirte, un momento en el que te relacionarás de forma mágica, tu momento de ovulación.

Y a medida que vayas caminando este camino, notarás que tu cuerpo te vuelve a pedir descanso, serenidad y autoobservación. Hazle caso, éste será tu camino de vuelta a la menstruación, y en éste en especial, encontrarás las respuestas a tus dudas más profundas, así como la inspiración para tus creaciones de vida.

Querida Valentina, no tengas miedo de tu sangre, es la sangre de la vida, la misma que tu usaste para venir a este mundo, la misma que usarán tus hijos cuando decidas tenerlos. La sangre de la cíclica Luna, éste es el legado de las mujeres, el gran regalo de la feminidad a una misma, y de una misma al mundo.

Por último Valentina, quisiera recordarte, querida, en estos momentos, cuando todo te parece confuso, extraño y doloroso, que la aceptación te liberará del dolor. Cuando comprendas la magnitud de esto y lo aceptes te sentirás libre y fuerte para emprender el camino que decidas. Acuérdate siempre que el dolor es tu rechazo.

Querida Valentina, bienvenida al ciclo de la vida, bienvenida al ciclo lunar, en él estamos todas las mujeres y todas las mujeres han estado en él. Te estábamos esperando.

Bienvenida Valentina!

   
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  1. […] Carta de bienvenida a una nueva menstruante […]

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